Es una de esas verdades como el elefante en medio de la sala que está ahí, pero que nadie quiere decir nada para no desatinar; en República Dominicana y en el resto del mundo mucho de la forma en como te tratan tiene que ver como te vistes

Las personas cercanas a mí saben que siempre me ha gustado el Rock, las botas, la ropa negra y los tatuajes, pero afrontémoslo esa no es una buena forma para escalar empresarialmente, a menos que seas estrella de rock o tu sector este muy cercano al mundo artístico, pero volvamos a afrontarlo, si te apegas a ese estilo siempre serás “artista o hippie”

En algún momento surgió en mí la pregunta; porque no avanzo como otros? ¿Por qué me rechazan de los trabajos? ¿O porque no se me toma en cuenta para el mismo puesto que aquella chica? A lo que realice algunos de los pasos del método científico que tanto nos machacaron en la escuela; observe, analice y saque conclusiones. Básicamente tenía que ver con la imagen que daba de mi misma, que estaba cerca de como me sentía, pero muy lejos de como me proyectaba a mi misma a futuro; una empresaria.

Era típico, asistía a una reunión en mi papel de ejecutiva de cuentas y me preguntaban que cuando llegaba la ejecutiva de cuentas, porque por mi estilo se asumía que yo era la diseñadora gráfica o la creativa de la agencia, pero no una ejecutiva de cuentas. Así que me dedique a observar como se supone que debían vestirse las ejecutivas de cuentas, mis fuentes de información; revistas, películas, oficinas, etc. y acabé en Zara y  Mango buscando ese look de ejecutiva. 

El cambio no fue brusco, fue muy gradual porque admito que sentía cierto placer en ver como personas que me conocían desde hace tiempo de repente cambiaron su forma de comportarse conmigo, o la más molesta de todas, como el ejecutivo de servicio al cliente del banco empezó a cambiar la forma en la que me hablaba y en consecuencia como me trataba. 

Jeans por pantalones de tela, Mini faldas y shorts por fadas tubo y corte A, Vestidos rockeros y botas, por vestidos negros de cocktail y tacones. Todo poco a poco fue formando una nueva imagen con la cual me siento cómoda, pero que pone en evidencia a cada momento como cambia el trato de las personas que me rodean laboral e incluso personalmente hacia mí. 

En alguno de los libros sobre negocios que leí aprendí algo; “inteligente no es que entiende el sistema y se la pasa luchando contra él, inteligente es el que entiende el sistema y aprende a manejarlo”  es por eso que quiero decirte algunas de las cosas que me han funcionado para superar esa barrera invisible que nos ponen delante cuando nuestra forma de vestir es un obstáculo para avanzar;  

1- La infalible camisa blanca;  no hay nada que grite más formalidad que una buena camisa blanca, bien planchada, de muy buena tela y en mi caso lo suficientemente larga como para cubrir los tatuajes de los brazos. Admitámoslo, en Dominicana no se lleva bien que lleves tatuajes, es un estereotipo contra el que seguimos luchando.

2- Cabello, unas y piel impecable; es como si gritara, estoy en buena salud y me pongo atención a mi mismo, al final es como un efecto psicológico en las personas; si ella se quiere me va a querer, si no se cuida es porque no se quiere.

3- El psicológicamente poderoso traje negro; piénsalo, estás sentado en la cola del banco, con tus jeans rasgados, tenis sucios y una mochila y de repente entra esta otra persona con un impecable traje negro, zapatos lustrados y cinturón a juego, el efecto es automático; se le trata de señor, en algunos caso se les ofrece café y aunque tú tengas más dinero en la cuenta que él (o ella) él sería tratado como Sr. y tú como un mensajero. 

4- No te encorves, durante mucho tiempo tuve miedo de usar tacones y andaba encorvada todo el rato, cuando me decidí a llevar tacones y a no encorvarme el efecto fue inmediato y el mensaje que enviaba era directo, que era segura de mi misma. Cuando caminas erguido, es como si algo dentro de ti encendiera el letrero que le dice a los demás “Soy imponente, soy seguro de mi mismo y no me dejo aplacar”.

Podríamos seguir, pero creo que se va entendiendo el mensaje, pero hay algo más que aprendí y que creo es muy importarte, lo más importante de todo es tu reputación. Una vez adquieres reputación en tu sector y se conoce tu trabajo puedes ir aflojando la corbata, porque tus acciones y tu trabajo será el que te abra más que nada las puertas. Pero si no aflojas un poco tu imagen, constantemente pagaras el precio de esa primera impresión. 

Me encantaría saber que piensas, déjame tus comentarios.

Y recuerden #SeanFelices